jueves, 5 de marzo de 2009

ETAPA 5: VALORES EN LA ESCUELA

hola soy Griselda Paredes Medina. En esta etapa utilice la investigación de etapa 4 , valores universales.


El proceso que seguimos para elaborar el tríptico es el siguiente:


1-con la información de la etapa 4 entramos al programa de microsoft office publisher.


2-final mente lo imprimimos para compartir con los compañeros de la escuela telesecundaria Miguel de Cervantes Saavedra.


ETAPA 6

ETAPA 7 MI PROYECTO DE VIDA

ETAPA 8

lunes, 23 de febrero de 2009

"MICROCOSMOS"

Microcosmos VI

Rodrigo Soto

Cuando escuchamos el mensaje por la radio no pudimos creerlo. Decía que María Teresa Porras había muerto. Decía que confortada con los Santos Sacramentos y que sus funerales se oficiarían al día siguiente.Nosotros nos organizamos tan rápido como nos fue posible: decidimos que Alberto iría a la provincia para consolar a Miguel, que con ésta era la segunda vez que enviudaba, y decidimos que a mí me correspondería decirle lo que había sucedido a la madre de Teresa.Fui esa misma tarde a la casita vieja y, como pude, le hice saber que su hija había muerto. A la anciana le tembló la quijada, se le desencajó el rostro y cayó de bruces. La llevé al hospital en un taxi que sonaba su bocina para que los autos nos abrieran paso, mientras la anciana, sobre mis regazos, gemía y retorcía su cuerpo.Cuando los médicos la estaban atendiendo decidí llamar a la casa para enterarme de las novedades, y entonces fue cuando me dijeron que no, que era broma, que hoy era el cumpleaños de Teresa y que habían decidido jugarnos esa broma porque lo habíamos olvidado. Y voy a protestar, estoy cansado de que me elijan siempre para estas cosas. No seré yo quien le diga a Teresa que su madre acaba de morir. No seré yo. No y no.

CUENTO DE: "ENANO"

"Me llamo Hernán. Soy enano. Estoy acostado en la cama de mi cuarto. El cuarto (en verdad es una bohardilla alquilada a la dueña de casa), es mi casa. Muevo la vista, los ojos, miro a la mesa de luz cuadrada chata, amarronada, oscura, con los diarios encima; miro el cielorraso, con el mismo revoque blanco y las mismas manchas húmedas. Vuelvo a mover mis ojos, la vista, y a ver las cuadradas paredes, con dos ventanas que dan a la calle, a través de las cuales veo el mismo techo gris pizarra de la casa que está frente a la mía (perdón, de la dueña de casa). Pero nada de eso me importa ya. En unos pocos días más, me caso. Tengo con mi novia (la que va a ser mi mujer), amueblada, la nueva casa. Compré muebles 'Provenzal Francés'. No me gustan los americanos modernos. Está en un barrio residencial. Si se quiere, y a pocas cuadras del mar. Problemas económicos no vamos a tener. No. Tengo un quiosco de ventas de cigarrillos, revistas, bueno, todo eso; y además llevo quinielas y vendo lotería. No, problemas economicos no vamas a tener. Ya sé lo que están pensando. No. No es eso. Tengo, tenemos buenos amigos. Diría yo muy buenos amigos. Lo que me preocupa (me aterroriza) es otra cosa (cuando 'veo' que vamos a entrar a la capilla y después para toda la vida). Es que mi novia es alta. No muy alta. Pero es alta; casi normal. Y yo soy enano".

"Mi nombre es Elena (María Elena). Ahora, es casi de noche y coso. Soy costurera. Durante ocho horas trabajo en una fábrica. Y al volver a casa, trabajo en una cosedora que compré con mis ahorros, unas horas más. No no siempre fue así. No se puede trabajar todo el día. No hay quien lo pueda soportar. Lo hago ahora por una cosa que vale la pena: me voy a casar. Cualquier trabajo, por más duro que sea (estoy trabajando catorce horas diarias), vale con tal de salir de aquí, de este cuarto donde vivo desde hace once años. Once años en un cuarto, un altillo (con un jarrón y una sola rosa roja). Viendo un día tras otro las mismas tejas de la casa de enfrente, ante mí. Sola, no, por favor...no crean que me caso sólo por eso. Y por no ver más a la dueña de casa. No. Me caso porque pienso...Pienso que estoy enamorada de él. Lo quiero. Vamos a tener una casa amueblada. A trabajar como Dios manda. A pasear los sábados por la tarde y los domingos, y vamos...no...a tener hijos, no sé...Pero eso no importa. Ya se verá. Lo que me preocupa (me aterrea a ratos: cuando 'veo' la entrada en la Capilla, él alto de traje negro y yo pequeñita, de vestido blanco y todos los años por venir después); es que él es alto. Alto: normal. Y yo, yo soy enana.

¿Cuál modifica el sentido inicial del cuento?
El cuento de enano.

jueves, 19 de febrero de 2009

CUENTO: "LA MIGALA"

La migala[Cuento. Texto completo]
Juan José Areola
La migala discurre libremente por la casa, pero mi capacidad de horror no disminuye.
El día en que Beatriz y yo entramos en aquella barraca inmunda de la feria callejera, me di cuenta de que la repulsiva alimaña era lo más atroz que podía depararme el destino. Peor que el desprecio y la conmiseración brillando de pronto en una clara mirada.
Unos días más tarde volví para comprar la migala, y el sorprendido saltimbanqui me dio algunos informes acerca de sus costumbres y su alimentación extraña. Entonces comprendí que tenía en las manos, de una vez por todas, la amenaza total, la máxima dosis de terror que mi espíritu podía soportar. Recuerdo mi paso tembloroso, vacilante, cuando de regreso a la casa sentía el peso leve y denso de la araña, ese peso del cual podía descontar, con seguridad, el de la caja de madera en que la llevaba, como si fueran dos pesos totalmente diferentes: el de la madera inocente y el del impuro y ponzoñoso animal que tiraba de mí como un lastre definitivo. Dentro de aquella caja iba el infierno personal que instalaría en mi casa para destruir, para anular al otro, el descomunal infierno de los hombres.
La noche memorable en que solté a la migala en mi departamento y la vi. correr como un cangrejo y ocultarse bajo un mueble, ha sido el principio de una vida indescriptible. Desde entonces, cada uno de los instantes de que dispongo ha sido recorrido por los pasos de la araña, que llena la casa con su presencia invisible.
Todas las noches tiemblo en espera de la picadura mortal. Muchas veces despierto con el cuerpo helado, tenso, inmóvil, porque el sueño ha creado para mí, con precisión, el paso cosquilleante de la aralia sobre mi piel, su peso indefinible, su consistencia de entraña. Sin embargo, siempre amanece. Estoy vivo y mi alma inútilmente se apresta y se perfecciona.
Hay días en que pienso que la migala ha desaparecido, que se ha extraviado o que ha muerto. Pero no hago nada para comprobarlo. Dejo siempre que el azar me vuelva a poner frente a ella, al salir del baño, o mientras me desvisto para echarme en la cama. A veces el silencio de la noche me trae el eco de sus pasos, que he aprendido a oír, aunque sé que son imperceptibles.
Muchos días encuentro intacto el alimento que he dejado la víspera. Cuando desaparece, no sé si lo ha devorado la migala o algún otro inocente huésped de la casa. He llegado a pensar también que acaso estoy siendo víctima de una superchería y que me hallo a merced de una falsa migala. Tal vez el saltimbanqui me ha engañado, haciéndome pagar un alto precio por un inofensivo y repugnante escarabajo.
Pero en realidad esto no tiene importancia, porque yo he consagrado a la migala con la certeza de mi muerte aplazada. En las horas más agudas del insomnio, cuando me pierdo en conjeturas y nada me tranquiliza, suele visitarme la migala. Se pasea embrolladamente por el cuarto y trata de subir con torpeza a las paredes. Se detiene, levanta su cabeza y mueve los palpos. Parece husmear, agitada, un invisible compañero.
Entonces, estremecido en mi soledad, acorralado por el pequeño monstruo, recuerdo que en otro tiempo yo soñaba en Beatriz y en su compañía imposible.
FIN


¿Qué relación tiene la descripción de la casa del protagonista de “ con sus la migala” con sus sentimientos? no